jueves, 26 de marzo de 2026

Podría

Podría llorar igual que hace medio año,
cómo cuando todo se acabó
hasta quedarme dormida abrazando
a un peluche que me hace
simular su calor
y sentir su respiración.

Podría tomar un vuelo
imaginario o real hasta sus brazos
y consolarlo hasta el cansancio
que nos permita volver a amar,
ahí frente al mar
donde ya no se lleven las olas
todas nuestras promesas.

Podría aceptar esa vida
que probablemente me ofrecerá
a su lado y dice construirá,
con miles de viajes de por medio
y una bella casa que yo 
puedas decorar en mi distrito favorito
casi casi, frente al mar.

Podría aceptarle una vez más
con la cojuda esperanza de que esta vez
ha crecido en verdad,
por el dolor y la pérdida
y que no habrá sufrimiento
mio ni de él,
nunca jamás.

Podría, pero no debería
y aunque me duela
crecer también es aceptar
que ese amor no me hace bien
y que el pacto de romper
todo el romance entre nosotros
es la mejor forma
de vencer.

Vencernos a nosotros mismos,
vencer nuestro apego
y quizá hasta codependencia
alimentaba año tras año
con cada nueva esperanza
de "esta vez si".


No hay comentarios:

Publicar un comentario